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miércoles, 18 de noviembre de 2009

Elogio al comando Z

Donde el autor, de insomnio, imagina la vida como una maqueta en una pantalla de ordenador

Comando Z es la herramienta para deshacer acciones en el ordenador. Era sólo cuestión de tiempo que algún ingeniero de Apple se atreviera a implementar esta función en la vida real, que es algo que sí existe -a pesar de lo que sostienen algunos filósofos- y es lo que sucede entre que te levantas y te acuestas. No hay quórum sobre el sueño.

La idea era sencilla, los estudios de mercado, halagüeños; el formato, Ipod. La idea: rebobinar la vida con un click.

Sin embargo, las implicaciones teológicas y físicas del invento asustaron a los consejeros de Apple. "Eso sería como llenar el mundo de agujeros negros y nosotros vendemos ocio, no aceleradores de partículas del CERN", apuntó uno de los ingenieros. Otro ponente aplicó, con prosa apocalíptica, la teoría del aleteo de la mariposa a una nueva dimensión espacio tiempo infinita. Por último, el más anciano enfrentó a los oyentes a la perspectiva terrible de una vida con libre albedrío retrospectivo. Y luego añadió: "no os engañéis, no hay momentos decisivos en la vida. No hay encrucijadas".

El Ipod Comando Z fue destruido. En su lugar crearon el Ipod Copy Paste, más seguro, barato y eficaz, para que todos los días fueran iguales.

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martes, 3 de noviembre de 2009

La Casapedia

Donde el autor se hace rico implementando, que diría un consejero delegado de microsoft, una nueva aplicación en google earth

¿A quién no le gusta mirar dentro de una casa? Y no digo espiar a los vecinos follando (que también), sino ese deseo de saber qué hay detrás de las ventanas que a veces llaman tu atención cuando andas por la calle; ventanas por la que se escapa un sonido, ventanas donde alguien fuma apoyado en el alféizar, ventanas que reflejan -preferiblemente en invierno- destellos de una televisión. No voy a seguir con una enumeración de todos los tipos de ventanas morbosas, porque lo cierto es que me gustan todas y en cualquier época del año, especialmente en los días extremos de calor tórrido y en las destempladas noches de otoño, cuando pasas junto a un ventanal de una cafetería cerrada y la barra, vacía e impoluta, iluminada por las farolas de la calle, parece la mesa de disección de unos ladrones de cadáveres, piensas mientras intentas protegerte de la lluvia refugiándote a intervalos dentro de portales o debajo de carteles luminosos de tipografía tan ancha que parecen tejavanas

(con tejavana me refiero a esos cobertizos de plástico que me protegían de pequeño de la lluvia en los recreos y que, aún hoy, veo en los aparcamientos de algunas cafeterías de carretera).

Mi idea es sencilla. Cartografiar y fotografiar todas las casas del mundo y colgar luego el resultado en google earth.Como no soy ambicioso -en el fondo, me educaron en el pragmatismo- comenzaré reproduciendo solo el millón y medio de casas de Madrid, jardines, baños y terrazas aparte.

Fotos sin gente. Solo muebles, sofás, sillas, camas, paredes, ventanas, enchufes, techos, lámparas, pasillos, azulejos, puertas, pomos, repisas, alféizares, mesas camillas, mesas redondas, muebles empotrados y muebles exentos, cocinas, por supuesto, retratos, cuadros, revisteros, esculturas, filtros de agua valencianos hechos con cerámica de Onda, pianos, souvenirs, cortinas y persianas. Acaso esta enumeración de objetos domésticos sea fútil, porque los posibles elementos de una casa son infinitos, como infinita es su combinación.

El espectador solo podrá recrear la cotidianidad de la casa a través de sus objetos. Accederá desde su ordenador al interior de cualquier casa del mundo, pongamos por caso el quinto derecha de un edificio del ensanche barcelonés, donde a partir de mediados de mayo el atardecer te invita a andar descalzo y a escuchar el sonido de una radio lejana que entra desde la calle, aunque eso, las voces del supuesto transistor (bien pudiera tratarse de un extraño eco de una cañería cercana) , no podrás oírlo desde tu ordenador. Es posible, sin embargo, que desees un gin tonic.

Habrá quien lamente el nuevo invento, pues creerá -incluso lo dejará escrito en graves libros de memorias no exentos de cierta, llamémosla, honesta melancolía- que la casapedia traerá consigo el final de la intimidad, la muerte de la curiosidad, la perversión del viaje como genero literario y la desaparición del espionaje, la duda, el desconcierto y la sorpresa como una de las bellas artes.

Su llanto será en vano, pero dejará algunas párrafos evocadores de un mundo desaparecido que en verdad nunca existió. "No hay que tener miedo, si te fijas bien nada cambia con la casapedia", explicará su creador en una entrevista concedida a soitu. "Aunque puedas ver desde tu ordenador la ventana que da al patio interior de un piso de Getafe, de ninguna manera sentirás en tu boca el polvo de la calle mezclado con las hojas de los árboles recién agitados después de una tormenta de verano. Por no hablar del olor a cocido madrileño impregnado en el sujetador tendido al alcance de tu mano.

De momento, añadió.



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miércoles, 20 de mayo de 2009

Nuevo Nike + Ipod Mirror

Dónde el autor describe un descubrimiento asombroso que convulsionó el mundo entre 2010 y 2012. Pero pasado unos años todo y todos siguieron igual.

La cosa sucedió así:

El complemento Nike + Ipod permitía a los corredores "comprobar los minutos transcurridos, averiguar cuántos kilómetros habían dejado atrás y escuchar comentarios sobre la marcha; y todo ello al ritmo de su música preferida, incluyendo esa canción que siempre escuchas en el tramo final".

Luego vino el Ipod Shuffle, un reproductor musical que hablaba: "cuando estés escuchando una canción y quieras saber su título o intérprete, con sólo pulsar un botón, VoiceOver te lo dice en español a la vez que el volumen de la música se atenúa"

A un becario de Apple, aparentemente aburrido, se le ocurrió una idea: implementar en el Ipod un programa que grabara los pensamientos del corredor. Es mentira que la gente ponga la mente en blanco cuando hace deporte. Siempre hay corrientes subterráneas (cuando no una conciencia plena, excitada por las endorfinas) y registrarlas era el ambicioso objetivo del becario. No sólo registrarlas en un disco duro, sino también reproducirlas con voz humana, articulando un discurso coherente con sujeto, verbo y predicado, de tal manera que el abigarrado monólogo del deportista ahogado se transformara en un enunciado nítido y diafano, con empaque de titular y espíritu de proverbio chino.Una suerte de traductor de pensamientos e intuiciones, un procesador mental a base de códigos binarios, "un desafío a Dios", según la tercera de ABC, "el fin de los periódicos de papel", según los periódicos de internet.

Un posible error en la cadena de mandos de las oficinas centrales de Apple en Cupertino, Sillicon Valley, California,posibilitaron que un proyecto a todas luces metafísico e inviable (y quien sabe si peligroso), saliera adelante.

La primera edición, con carcasa de Ipod Nano y disponible en varios colores, salió a la venta el 20 de Marzo de 2010. Verbalizaba los pensamientos con voz metálica de contestador automático.

(las imitaciones baratas del Media Markt sonaban a altavoz de aeropuerto).

En ambos casos el resultado producía en el oyente cierta inquietud difícil de explicar. No sólo eso: los acentos y las variedades lingüísticas eran un factor con el que los ingenieros, locutores, poetas y espías del equipo Apple no contaron. El público sí. La voz en español tenía acento mexicano y pronto ocurrió lo inevitable: un andaluz, al oir sus pensamientos íntimos en boca de un contestador automático con acento mexicano, interpuso una demanda millonaria a Apple. Los medios de comunicación (que en el fondo le tenían ganas al último descubrimiento) se hicieron eco de la noticia y al andaluz le siguieron un londinense que no podía pronunciar correctamente twenty y un artista gráfico berlinés con acento bávaro.

Ante la imposibilidad de desarrollar un software específico para cada giro lingüístico del planeta, el mismo becario aparentemente despreocupado desarrolló una idea genial. El Nike Ipod Mirror, comercializado en junio de 2012, incluía un programa de grabación de voz que captaba el tono, acento e inflexiones de cada usuario. De esta manera, bastaba con que el comprador del Ipod leyera un breve texto de dos páginas (que podías descargarte gratuitamente en internet) para que la máquina aprendiera a imitar a la perfección y sin desagradables giros metálicos, la prosodia exacta de cada usuario.

Las acciones de Apple se dispararon en bolsa, el primer envío se agotó en un fin de semana y los grandes centros comerciales llegaron incluso a sacar a subasta las primeras unidades de la segunda remesa.

La segunda genialidad del Nike + Ipod Mirror era su dispositivo de seguridad. Para evitar que novias, maridos, jefes o vecinos pudieran acceder a los pensamientos del usuario, el aparato sólo revelaba su contenido al escuchar la voz de su dueño.

Fueron meses de gloria, pero era cuestión de tiempo antes de que en los foros de internet algún usuario lanzase la primera crítica. ¿Por qué el Nike + Ipod Mirror sólo funcionaba mientras el usuario corría? ¿por qué no cuando estaba sentado en el sofá de casa o andando tranquilo por la calle a la sombra de los tilos?

"En esos casos la mente del hombre o es muy confusa o es muy obvia y en ese caso no necesita traducción", explicó el padre de la criatura.

A los pocos meses otra duda asaltó los foros de usuarios, las páginas de opinión de los grandes diarios, las revistas monográficas y las conversaciones de sobremesa. Un runrún que podría resumirse en la siguiente certeza: "a pesar de oir mis pensamientos nítidamente, mi vida sigue siendo igual y sigo tomando decisiones equivocadas".

La reacción de Apple no se hizo esperar: "Esperen a que desarrollemos las actualizaciones".

Y luego Apple quebró.